La (Improbable) Reportera Deportiva Del
Diario Reforma
Por Miguel A. Dávalos
Por Miguel A. Dávalos
Jocelin Flores está sentada
junto a la ventana del café. Antes de entrar a conversar con ella, trato de
observarla un poco: atenta al paso de los peatones, avienta hacia atrás de su
oreja el cabello rubio y mira hacia arriba, pensativa, antes de escribir algo
en una libreta amarilla y oprimir los botones “play” y “pause” de su
grabadora de voz.
Desde lejos, su cuerpo delgado,
sus ademanes delicados, su imagen típica de licenciada en Ciencias de la
Comunicación de la Universidad Iberoamericana hace pensar que es cualquier tipo
de reportera, menos deportiva… y mucho menos una especialista en el futbol
mexicano.
La observo unos minutos más y
pienso la primera pregunta ¿qué hace una mujer como ella, 27 años, alumna de
una de las universidades privadas más caras del país, reporteando en un
ambiente dominado por los hombres y entre sudor, vestidores y balones para la
sección “Cancha” del diario Reforma?
- Empecé en esto porque siempre quise hacerlo.
Desde niña me gustaba el fútbol mi papá me enseñó a jugarlo, aunque a mi mamá
no le gustara. No era tan buena, así que mis hermanos me dejaban en la banca y
él único trabajo que me daban era narrar el juego. Eso sí hacía bien y me entró
la cosquillita por ser periodista deportiva.
- ¿Y nunca se fue
esa inquietud?
- Jamás, al contrario: creció, se hizo mayor,
y cuando entré a la prepa sabía que quería ser periodista deportiva. Ninguna
amiga mía hizo eso: incluso, las que estudiaron conmigo la carrera, se hicieron
publicistas, es decir, el curso natural femenino (dicen los hombres) para las
comunicólogas.
- ¿Ser mujer lo
hizo más difícil?
- No sé si más difícil, pero sí más
interesante. Tienes que demostrarle a todos que no estás ahí por rebeldía, que
no reporteas en un ambiente de hombres porque quieres probarte feminista. Que
lo haces porque te apasiona y porque el género no importa, sino tus
conocimientos, tu escritura y tu capacidad analítica. Al final, los convencí de
que yo soy la indicada y creo que cada día lo refuerzo.
- ¿Cómo fue entrar a reportear deportes,
futbol, en un diario como Reforma, conocido por ser conservador?
- Entré por el taller de redacción que hacen
anualmente; quedamos 20 de unos 900 aplicantes y después del curso nos pidieron
a tres quedarnos a hacer pruebas. Yo, afortunadamente, caí donde quería:
Cancha. Y trabajé dos años como auxiliar de la sección, es decir, contestando
teléfonos, imprimiendo boletines, armando agendas. Fue difícil, porque yo
quería reportear de inmediato, pero sin esos dos años de aprender viendo, tal
vez hubiera cometido tantos errores que me hubieran corrido al primer mes.
- Te pregunto de nuevo, ¿qué el diario
sea conservador hizo difícil que reportearas deportes?
- Siempre me di mi lugar. Y nunca pensé al
diario como un lugar conservador. Conservador, liberal, de izquierda o de
derecha, yo iba a trabajar.
- ¿Cómo pasaste de auxiliar a reportera?
- Un día, un colega anunció su salida del
diario. Iba a hacer una maestría fuera de México y dejó la vacante. Yo
inmediatamente subí con mi jefe, levanté la mano y pedí ser considerada. Me
dijo: “si no lo hubieras subido a mostrar interés, no te hubiera considerado…
aunque fueras buena”. Y así fue: un mes después, ascendí a reportera y me quedé
con la fuente de la Federación Mexicana de Fútbol y, por consiguiente, la liga,
el torneo, todo.
- ¿Hay algo por lo que
estés particularmente orgullosa de tu trabajo?
- Todos los días me siento orgullosa de lo que
hago; a veces hago las cosas mejor que otros, pero siempre trato de ponerle el
100%. No siempre haces una primera plana, pero sí tratas siempre de echarle
ganas. Eso me gusta y, siendo franca, también me da orgullo ver las salas de
prensa, ser la única mujer ¡y ganarles la nota!
Jocelin frunce el ceño. Estoy a
punto de preguntar otra vez, hasta que tache en mi lista las otras seis
interrogantes que quedan, pero se levanta súbitamente. De nuevo: cabello detrás
de la oreja.
- Perdóname, debo irme.
Espero que no te moleste, ¿ya tienes todo lo que necesitas?
- Sólo una más: ¿qué
harás hoy?
- Hay
conferencia de prensa en el Club América; ya sabes, grilla. Y escribir mucho.
Muchísimo.
Me da la mano. Guarda la
libreta y la grabadora de reportera. Se despide con un beso y con una experta
coquetería, como un cliché de las comunicólogas de la Universidad
Iberoamericana. Pero me queda claro que Jocelyn no es ningún cliché.
Buena onda.
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